Distribución de comida en Haití

Haití: seguimos atendiendo a la población más vulnerable

En 2022 seguimos atendiendo a la población más vulnerable en Haití ante las graves dificultades económicas generadas por la crisis sociopolítica.  El aumento de la violencia que se ha cobrado la vida recientemente de dos periodistas haitianos, el magnicidio y el último terremoto, ambos durante el pasado verano, están impulsando a la población a buscar una vida mejor fuera del maltratado país caribeño. El número de haitianos que han intentado migrar por canales no oficiales a países vecinos en barco ha aumentado drásticamente en el año 2021, según datos de la Organización Internacional de Migraciones (OIM) de la ONU. Sólo en octubre pasado, unos 1.194 migrantes, que trataban de llegar navegando a Miami, fueron repatriados a Haití.  No todos tienen esa suerte y muchos mueren ahogados, casi todos originarios de zonas rurales que venden sus posesiones para pagar la travesía, cuyo coste oscila entre 350 y 700 dólares.

Ante esta situación,  continuamos trabajando intensamente en el país. En 2021, hemos proporcionado ayuda humanitaria a 34.000 familias, lo que supone en torno a 170.000 personas, tanto en la zona del seísmo, en el departamento del Sur, como en el departamento del sureste, gracias al apoyo de la Agencia Española de Cooperación al Desarrollo- AECID, de la Unión Europea, a través de la Dirección General de Protección Civil y Ayuda Humanitaria (DG ECHO) y del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas (PMA). En estos momentos, distribuimos ayuda de emergencia a las familias más necesitadas, proporcionándoles kits de alimentos y/o dinero en efectivo para que puedan adquirir la ‘cesta básica alimentaria’, en algunos casos a cambio de trabajos comunitarios para arreglos de carreteras e infraestructuras. Además, también se facilita formación en nutrición, dinero en efectivo para reconstruir viviendas y apoyo psicosocial.

Un contexto de seguridad peligroso

Desde 2018, la violencia social se ha recrudecido, con la proliferación de bandas armadas que perpetran violencia contra la población civil, impiden la distribución del combustible que llega al puerto de la capital y propician el aumento de los secuestros. Sólo desde noviembre se vive cierta tregua y se ha permitido cierto abastecimiento a gasolineras.

La falta de combustible, que se vende a precios desorbitantes en el mercado informal, ha dificultado el acceso a los alimentos e incrementado los precios de los alimentos, que no pueden transportarse con normalidad. A la vez, está dificultando la distribución de la ayuda humanitaria, junto con los ataques armados. Recientemente, una trabajadora de Alianza fue víctima del tiroteo a un minibús, en el que murieron varias personas, cuando se dirigía a la ciudad de Jacmel, donde tenemos una sede.

Mercedes López, coordinadora de Alianza en Haití, señala: “Se ha pedido apoyo internacional desde Haití para poner freno a este caos. Haití se ha convertido en un país por el que circulan armas y drogas con total descontrol. Hay carestía y miedo y el resultado es que un 43% de la población sufre inseguridad alimentaria sin que haya habido cosechas excesivamente malas o sequías, como otros años”.

Haití: seguimos atendiendo a la población más vulnerable

Nuestro objetivo prioritario en estos momentos continuar con la ayuda alimentaria urgente, como primera fase para la recuperación, así como continuar con los proyectos de desarrollo que tiene en marcha, centrados en prevención de riesgos y desastres, seguridad alimentaria y medios de vida, que permitan dar continuidad al trabajo actual. “Lo primero es que la gente pueda comer y tener fuerzas mínimas para luego poder apoyar en que recuperen los medios de vida que han perdido. Esta crisis sociopolítica está siendo tan grave como un huracán porque no se le ve el final y el mundo está muy ocupado con la pandemia del COVID-19 y otros conflictos”, concluye López.

Cabe recordar que el seísmo de 2021 causó más de 2.000 muertes, dejó 12.000 personas heridas y destruyó las casas y modos de vida de otras 800.000 en un país con 11,4 millones de habitantes. El plan de respuesta humanitaria de OCHA para Haití 2021-2022 señala que 4,4 millones de haitianos y haitianas, alrededor del 40% de la población, necesitan de ayuda humanitaria. Estima que se necesitan 235.6 millones de dólares para cubrir las necesidades de la población más vulnerable.

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