Refugiadas venezolana en Colombia

Marulina, refugiada venezolana en Colombia

Marulina tiene 29 años y es una refugiada venezolana en Colombia. En Anzoátegui (Venezuela), donde vivía, era una profesional sanitaria formada en traumatología y ortopedia. A pesar de tener tres trabajos, en un hospital y dos clínicas ambulatorias, no llegaba a fin de mes.

«Tuve que dejar la traumatología. Ese fue un golpe duro para mí, pero se trata del costo de vida. ¿El trabajo era solo para comer o vivir? Se trataba de vivir. Tuve que renunciar porque no podía pagar el coste de la enseñanza, el computador, el transporte hasta allá».

Un día tomó la decisión de hacer las maletas y volver a empezar en Popayán (Colombia). Sin embargo, las cosas no han sido fáciles. Llegar a un sitio nuevo, sin apenas sostén familiar, sin estatus legal.

«Cuando llegué, había un problema. Entré con mi pasaporte, lo sellaron y me dijeron: «Tienes tres meses para adquirir un estatus legal en este país. Haz tu papeleo para obtener tu permiso». Como no sabía mucho, me registré con mi DNI, no con mi pasaporte. Luego me preocupé porque me dijeron que había cometido un error y que tenía que registrarme con mi pasaporte para obtener el permiso. Me estresa mucho… Imagínense si me atrapan, estando ilegalmente y me mandan a Venezuela».

 

De Venezuela a Colombia

Colombia es el mayor país receptor de venezolanos, con al menos 2,9 millones de personas. Sin embargo, los países de acogida de la región están cada vez más sobrecargados y, aunque Colombia ha dado pasos positivos para otorgar el estatus de protección temporal a alrededor de 2,4 millones de personas venezolanas, muchas están excluidas de las oportunidades socioeconómicas y no pueden encontrar un empleo justo.

Como resultado, se ven obligadas a realizar trabajos precarios, contratos de cero horas y bajos salarios que las ponen en riesgo de explotación y abuso y limitan su capacidad para hacer frente al creciente costo de vida.

«Cuando llegué, quería hacer algo significativo. Estaba atendiendo a un paciente. Yo me encargaba de sus cuidados diarios».

Pero, sin poder regularizar la situación, no podía mantener el trabajo.

Apoyo a las refugiadas venezolanas

Desde 2018, se estima que una de cada cuatro personas en Venezuela ha huido de sus hogares, dejando a más de 7,71 millones de venezolanos viviendo actualmente fuera de su país. Han huido de las múltiples crisis superpuestas que afectan al país, como el colapso económico, la escasez de alimentos, el colapso de los sistemas de salud y educación, así como graves violaciones de derechos humanos.

En Colombia llevamos trabajando muchos años con las comunidades frente a múltiples desafíos, incluida la prevención de la violencia de género, el empleo para las mujeres y la provisión de espacios seguros para las mujeres. Para apoyar a las mujeres que cruzan a Colombia desde Venezuela, estamos proporcionando suministros esenciales en puntos estratégicos a lo largo de las rutas de tránsito comunes en Popayán y Villa Rica en el Cauca, en el suroeste de Colombia, así como asistencia en efectivo a las mujeres que llevan en el país más de seis meses.

«Cuando llegué aquí, fuimos inmediatamente a Alianza–ActionAid Colombia, y me dijeron que me iban a ayudar, que me iban a guiar en todo».

«Extraño a mi familia, a mi papá y a mi mamá. Aunque mi hermana y su esposo, cada vez que me ven triste o angustiada, entran silenciosamente en la habitación, [traen] comida [para que] coma y tratan de consolarme».

La historia de Marulina todavía está por escribirse. Sin apoyo, se enfrentaba a una situación imposible con el riesgo de caer en explotación y abuso.