África Occidental: temperaturas récord y desastres climáticos, y los fondos no llegan

El año 2021 fue el tercero más cálido en el continente africano, junto con 2019, con un calentamiento más pronunciado que el promedio mundial. Esta crisis climática junto al COVID-19 han incrementado la pobreza en África Occidental, donde se suceden los golpes de Estado.  Por ello, desde Alianza por la Solidaridad trabajamos en Senegal y Mauritania paliando los impactos con proyectos de desarrollo y promoviendo el liderazgo de las mujeres en la transición ecológica.

Temperaturas récord en África Occidental

La temperatura anual durante el año pasado en África fue de 1,33 ºC. Está por encima del promedio de un continente donde las sequías y catástrofes climáticas se suceden. A nivel global, la media de aumento de las temperaturas fue de 0,83ºC por encima de la media del siglo XX. Según datos de NOOA, la agencia científica ambiental de Estados Unidos, en África hubo de media medio grado más.

Los datos revelan que este incremento de las temperaturas afectó en mayor medida a África Occidental. Particularmente a Malí, Mauritania, Burkina Faso, Senegal, Guinea, Benín, Togo y Nigeria. A este calor, y las sequías que conlleva la falta de lluvias, se sumaron en 2021 fenómenos extremos, como el ciclón Eloise en Mozambique.

Pese a este panorama, la ONU -en el “Informe de la Brecha de Adaptación 2021”-, reconoce que las medidas de adaptación no son una prioridad para muchos países. En gran medida porque la financiación climática es totalmente insuficiente para ello, al depender de promesas hechas por los países ricos que no se cumplen.

El compromiso en la COP15, era destinar cada año 100.000 millones de dólares a países en desarrollo afectados por el cambio climático. Pero este dinero se ha quedado en unos 80.000 millones para los 12 años transcurridos desde entonces. Además, ese dinero se está destinando a reducir las emisiones contaminantes en África, cuando el continente contribuye con menos del 5% al total, y que ni siquiera llega a los países más vulnerables.

Así lo denuncia la organización africana ISS Africa: en 2019, Mozambique y Zimbabue fueron los dos países más afectados y ocuparon los puestos 32 y 108, respectivamente, en financiación. Pese a ello, en la última Cumbre del Clima en Glasgow, COP26, tanto la Unión Europea como EEUU impidieron que se incluyera un mecanismo separado para pérdidas y daños en el acuerdo final.

Proyectos de cooperación para apoyar la transición ecológica en países vulnerables

Se están llevando diversos proyectos en varios países de África Occidental, financiados gracias al conjunto de diferentes actores de la cooperación española. La Generalitat de Valencia, AEXCID, AECID, Gobierno y Cabildo de Gran Canarias y la AACID, entre otros.

En Senegal, donde desde Alianza por la Solidaridad-ActionAid trabajamos hace una década, se registraron temperaturas récord en 2021 en el tercer año más cálido desde que se tienen registros.

Mientras tanto en Kolda región al sur del país, se están desarrollando proyectos relacionados con la transición ecológica. Además del empoderamiento de las mujeres a través del apoyo a huertas comunitarias y el comercio agroecológico de proximidad.

Y en Mauritania, se trabaja cerca de la frontera con Senegal, reforzando a varias cooperativas agrícolas. Con el objetivo de conseguir cultivos más resistentes a las sequías cada vez más severas y prolongadas. Esta es una forma de fomentar la economía social de la región y de conseguir un desarrollo local más sostenible en algunas de las regiones más castigadas por el cambio climático.

“Tras los golpes en Mali y Guinea está el riesgo de un cierre de fronteras que sería terrible para los mercados agrícolas locales. Senegal está en medio y muchas familias viven al día con sus cultivos y vendiendo sus productos. El país también recibía un turismo que con el COVID-19 se ha parado. A la vez, se están haciendo dos grandes puertos, uno en Dakar y otro en la costa de Mauritania. Como eje del desarrollo económico en la zona, pero que no van a mejorar la situación que genera el cambio climático y la geo-política internacional.” señala Javier Larios, coordinador de proyectos en Senegal y Mauritania.

Denuncia a diversos macro-proyectos que atentan contra el medio ambiente

Javier Larios se refiere al gran proyecto del puerto N’Dayane, cerca de la capital. Proyecto que precisa de 18.000 hectáreas de costa y que ha sido ya denunciado por organizaciones ecologistas locales por el impacto ambiental y social que tendrá en la zona; también al puerto N’Diago, a 250 kms al sur de la capital mauritana de Nuakchot, al otro lado de la frontera, cerca del Parque Nacional Langue de Barbarie.

Frente a este tipo de macro-proyectos, el reto de la comunidad internacional es facilitar recursos financieros para quienes están viendo destruidos sus medios de vida. Se necesita facilitar el fondo para “daños y pérdidas’, en lugar promover instalaciones que acaban favoreciendo ese mismo cambio climático mediante exportaciones de combustibles fósiles.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.