Más de 263.000 niños, niñas y mujeres en riesgo: Afganistán necesita tu ayuda urgente
En crisis como esta, las mujeres y las niñas enfrentan los mayores riesgos.
En Afganistán, donde ya vivían con derechos restringidos y sin acceso a servicios básicos, el terremoto ha multiplicado su vulnerabilidad:
Sin refugio seguro, muchas duermen al aire libre, expuestas al frío y a la violencia.
Mujeres embarazadas, madres lactantes, niños y niñas que necesitan apoyo urgente y específico.
Los hogares encabezados por mujeres, y los niños y niñas a su cargo, no tienen con qué hacer frente al hambre y la enfermedad.
“Hubo una fuerte explosión y luego las casas se derrumbaron. Nadie sabía qué había pasado con los demás. Todos estaban en estado de shock, pensando solo en sobrevivir. Perdí a dos hijos y a una hija. Mi hermana perdió a cuatro miembros de su familia. Todo mi ganado murió y nuestra tierra fue destruida. La mayor pérdida fueron nuestros hijos. Este dolor no se puede describir. Ni siquiera tenemos un plato del que comer”.
Mohammad Irshad, de la aldea de Wadeer.
A medida que logramos llegar a más comunidades, especialmente en las zonas rurales y aisladas, descubrimos que el número de familias que necesitan ayuda sigue creciendo. Muchas mujeres, niños y niñas continúan viviendo sin refugio, sin comida suficiente y expuestos al frío y la violencia.
Con tu apoyo, podemos estar ahí para ellas:
Una familia podrá mantener su higiene y cuidar de su bienestar, con productos básicos para el día a día.
Una familia dispondrá de alimentos suficientes, para cubrir sus necesidades durante las próximas semanas.
Una familia tendrá un lugar donde resguardarse, con un refugio temporal frente al frío y la intemperie.
Con tu aportación libre, más familias podrán acceder a lo que más necesitan, como agua limpia, refugio o medios para empezar de nuevo.
Contigopodemos avanzar cada día más lejos y alcanzar a quienes aún esperan ayuda.
Antes del terremoto ya trabajábamos en las provincias de Nangarhar y Laghman, apoyando a las comunidades en agua, salud y resiliencia. Gracias a esa presencia previa, pudimos reaccionar de inmediato y ampliar nuestra acción también a Kunar, la zona más golpeada.
En estos momentos, junto con nuestras compañeras que se encuentran con las familias afectadas, estamos:
Llevando alimentos y agua a familias que lo han perdido todo.
Repartiendo mantas y refugios temporales para quienes duermen a la intemperie.
Entregando kits de higiene y productos esenciales.
Ofreciendo apoyo económico para cubrir las necesidades más urgentes.
Creando espacios seguros para mujeres y niñas, donde estén protegidas y acompañadas.
Apoyando a las comunidades rurales para que puedan recuperar sus medios de vida.
Ya hemos logrado mucho, pero todavía hay más de 497.000 personas afectadas y 263.000 niños y niñas en riesgo. Muchas comunidades siguen aisladas, accesibles solo tras horas de camino, lo que retrasa la ayuda. Por eso, tu apoyo es ahora más vital que nunca.
El 31 de agosto, un terremoto de magnitud 6.0–6.2 sacudió las provincias de Kunar, Nangarhar y Laghman en el este de Afganistán.
Más de 2.200 personas han perdido la vida y miles resultaron heridas.
Cerca de 500.000 personas se han visto afectadas, entre ellas 263.000 niños y niñas.
Muchas familias permanecen desplazadas, sin hogar ni recursos para empezar de nuevo.
Las comunidades rurales más aisladas siguen siendo muy difíciles de alcanzar, lo que retrasa la llegada de la ayuda.
Este desastre ha golpeado a una región que ya sufría hambre y dificultades económicas. Hoy, las mujeres, los niños y las niñas son quienes se encuentran en mayor riesgo y necesitan con urgencia nuestra solidaridad.
Nuestras cuentas son públicas y puedes verlas en nuestra web.
Constamos en el registro de Fundaciones del Ministerio de Educación con el n.º 373 y CIF: G78426558