En Gaza, cada día miles de personas intentan seguir adelante en condiciones que harían imposible la vida en cualquier otro lugar. Son las mujeres quienes sostienen a sus familias, organizan la ayuda dentro de sus comunidades y mantienen viva la esperanza incluso cuando todo falta. Ellas no esperan a que cambien las cosas: actúan, porque saben que su cuidado también es una forma de proteger la vida y defender su futuro.
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