Ayudando a preservar las lenguas nativas de Senegal

Martes, 8 septiembre 2015
María Rodríguez

Alianza por la Solidaridad lleva a cabo desde 2011 un Plan de Alfabetización en la región de Saint-Louis, al norte de Senegal, con el que en 2013 se ha enseñado a leer, a escribir y a calcular a un total de 248 alumnas y 29 alumnos.

alfabetización

En Ndiarène, un pueblo del norte Senegal, alumnas y alumnos adultos, aprenden a leer y escribir wolof, la lengua que más se habla en Senegal, y a calcular. Todo ello con un interés práctico y funcional, adaptándose a las necesidades de las personas para que aprendan a gestionar sus actividades diarias.

Las mujeres son las principales beneficiarias de este plan financiado por la Agencia Española de la Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), pero también los hombres que quieren aprender están invitados a estas clases. Los cursos están organizados en diferentes módulos que tratan muy diversas temáticas, así, las alumnas y alumnos aprenden también cómo prevenir la malaria, a reflexionar sobre el rol de la mujer en la sociedad y en la estructura familiar, a conocer el proceso para tener la propiedad de una tierra o a gestionar el dinero que se obtiene a través del comercio o la agricultura.

En Senegal, el 52% de la población es analfabeta y de ese porcentaje un 64% son mujeres. En la región de Saint-Louis, un 59% de la población no sabe ni leer ni escribir y las mujeres son las más afectadas, representando el 72% de esa población.

Para Astou Ndiaye, una mujer que asiste a estas clases, “es necesario que las mujeres seamos instruidas y ocupemos el mismo puesto que los hombres en el hogar y en la educación. También tenemos interés en ir a la escuela”.

Seynabou Thian, otra de las estudiantes, explica que “es de una importancia capital lo que aprendo aquí porque antes no podía escribir y eso me limitaba. Ahora las mujeres podemos organizarnos mejor, tanto nuestras actividades personales como las que realizamos todas las mujeres juntas. Podemos redactar informes de nuestras reuniones y que las que no hayan podido asistir los lean después y estén informadas de lo que se ha hablado”.

Moudu Gaye, uno de los alumnos varones, cuenta que la gestión de las actividades que realizan juntos hombres y mujeres en cuanto a producción hortícola y de arroz es ahora más sencilla: “Antes era difícil hacer un seguimiento de todo lo que haces y lo que ganas”.

Como dice Souleymane Ndiaye, el facilitador que les ayuda a que sean conscientes de los conocimientos que ya tienen y los asienten: “si no aprendes no piensas y la educación es la base de una persona”.

Artículo publicado en El País.

Deja un comentario

Lo más visto de la semana

Perú debate la despenalización del aborto en caso de violación

Actualmente, en el país, el aborto es legal solo en los casos en los que la vida...

Ciudadanía global y movilidad

Nuestras líneas de trabajo La reivindicación de los derechos humanos para todas...

Derechos de las mujeres

Nuestras líneas de trabajo Los derechos humanos empiezan desde nuestros cuerpos...

Acción humanitaria

Nuestras líneas de trabajo Asistencia a refugiadas sirias en Jordania El 86% d...

Últimas noticias

Maricel Sandoval Solarte tiene 29 años y lleva 15 peleando por los derechos de su gente en el Cauca colombiano. Desde la ado...

Desde Alianza por la Solidaridad consideramos que la forma más eficaz de luchar contra las desigualdades y garantizar los de...

 Más noticias
Alianza por la Solidaridad usa cookies propias y de terceros con la finalidad de personalizar el contenido, mejorar la experiencia de usuario, ofrecer funciones de medios sociales y analizar el tráfico. Además, compartimos información sobre el uso que haga del sitio web con nuestros partners de medios sociales, de publicidad y de análisis web. Para continuar navegando debes aceptar nuestra Política de cookies
No acepto    Acepto
Empresas rentables pero responsables con los recursos
Aliadas
Únete, haz voluntariado
Visita nuestra Tienda Solidaria