Bernardo Caal, en libertad tras más de cuatro años de cárcel

El líder ambiental indígena Bernardo Caal Xol ha sido puesto en libertad la pasada madrugada, tras estar cuatro años y dos meses en una prisión en Cobán (Alta Verapaz). Caal Xol fue condenado por delitos que no cometió a una pena de siete años y cuatro meses de cárcel. La liberación del activista, según informan sus abogados, se debe a una reducción de condena decidida por el juez cuando aún está pendiente de resolverse su recurso ante la Corte Constitucional del país centroamericano.

Un juicio sin pruebas

Bernardo Caal, cuyo caso ha llegado a Naciones Unidas por haber sido sentenciado sin pruebas, entró en la cárcel el 30 de enero de 2018, acusado de retención ilegal de personas y robo de material durante una protesta a la que acudieron cientos personas contra una hidroeléctrica sobre el río Oxec, un afluente del río Cahabón, de cuyo cauce dependen 29.000 personas.

La denuncia tuvo lugar después de que Caal lograra parar las obras sobre el río Oxec. Lo consiguió recurriendo las obras en la Corte Constitucional de su país por no haber sido realizada una consulta a los pueblos indígenas afectados, tal como obliga la legislación internacional y nacional (el Convenio 169 de la OIT fue ratificado por su gobierno). Una consulta que aún no se ha realizado. También participó en la campaña contra la hidroeléctrica RENACE sobre el Cahabón, en este caso construida por el Grupo Cobra, entonces de la española ACS. Alianza por la Solidaridad-ActionAid investigamos y divulgamos este caso, con el apoyo del líder indígena y el Colectivo MadreSelva.

«La lucha continúa»

Al salir de la cárcel, Caal Xol, que ha sido recibido por miembros de la comunidad q’ecqhí que coreaban su nombre, ha declarado emocionado:

“Hemos demostrado al mundo la forma en la que se criminaliza a los líderes y lideresas en Guatemala, la persecución contra el pueblo maya q’eqchí y hay miles de órdenes de captura de miembros de los pueblos originarios. El pueblo no puede olvidar la persecución de un capitalismo voraz, asesino, discriminador y racista que quiere seguir con el saqueo de nuestros recursos naturales”.

Bernardo Caal Xol ha añadido que la criminalización por denunciar el secuestro y entubamiento de los ríos no le ha vencido: “La lucha continúa. Dentro de esta cárcel, siguen defensores de derechos humanos que lloraban cuando les anuncié mi salida porque ellos se quedaban”. Asimismo, denunció que “la corrupción está avasallando Guatemala para apropiarse de todas las instituciones del Estado” y dejó claro que seguirá trabajando: “Tal vez esperaban que con la cárcel nos derrotarían, pero la lucha no cesará”.

En septiembre pasado, los tribunales de Guatemala rechazaron el recurso de casación ante la Corte Suprema al entender su defensa que había defectos evidentes de forma y fondo, y el organismo judicial tardó un año en emitir una resolución, después de que se excusaran hasta 63 jueces, según el Colectivo Madreselva. Inmediatamente, se presentó un recurso ante la Corte Constitucional.

Por empresas responsables

En Guatemala, en 2020, fueron asesinadas 13 personas por liderar luchas relacionadas con el medioambiente, según el informe de Global Witness. Guatemala es, en proporción a su población, el tercer país del mundo con más crímenes por este motivo, tras Colombia y Honduras.

Este caso es uno más de los que tienen lugar cuando los proyectos empresariales eluden su responsabilidad, como consecuencia de lo cual surgen los conflictos en los que las personas defensoras de derechos humanos acaban siendo acosadas, criminalizadas y, en no pocos casos, asesinadas. Por ello, junto con otras 14 organizaciones integradas en la Plataforma por Empresas Responsables, pedimos que España cuente cuanto antes con una Ley de debida diligencia que evite casos como a los que se ha enfrentado Bernardo Caal.

 

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