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Fortalecer a las mujeres dirigentas es fortalecer el movimiento sindical en Bolivia

Viernes, 3 enero 2020

CONCLUIDO1

El sindicalismo es un mundo de hombres. Allí aún no ha llegado la paridad de género. Las mujeres sindicalistas tienen que aliarse para lograr sobrevivir en este mundo. No importa de qué línea política sean ni el sector al que pertenezcan, ellas han armado una red con la que se sostienen unas a otras para no dejarse caer. Es la Red de Mujeres Trabajadoras y Sindicalistas de Bolivia.

Esta organización, cuyo trabajo apoya Alianza por la Solidaridad en coordinación con la FES y el apoyo financiero de AECID, nació en el año 2003 como una Articulación de mujeres dirigentas de diferentes sectores, asalariadas, no asalariadas afiliadas y no afiliadas a la Central Obrera Boliviana, con grandes necesidades, y problemáticas similares, explica Norka Flores Ramos, maestra, ex dirigente nacional de la Confederación de Maestros Rurales de Bolivia y parte del Comité de Responsables de la Red de Mujeres Trabajadoras y Sindicalistas de Bolivia.

La Red alberga no solamente a sindicalistas en ejercicio, también participan ex dirigentas, que mantienen el liderazgo para respaldas a las que llegan nuevas y trabajan de forma cíclica para que las que se queden, apoyen a las nuevas generaciones. Su esencia es apoyarse y fortalecerse unas a otras, indistintamente del sector al que pertenezcan, y practicar la sororidad entre ellas para solucionar los problemas y conflictos que se puedan presentar.

La despatriarcalización es transversal a los cuatro ejes principales en los que se centra la organización, que está compuesta por una gran diversidad de sectores (salud, fabriles, magusterio urbano y rural, trabajadoras del hogar, municipales, campesinas…): Crisis ambiental, desarrollo productivo y trabajo digno con enfoque de género, participación de las mujeres en el movimiento sindical y formación político sindical con enfoque de género

Despatriarcalización

Norka Flores es potosina, llegó a La Paz el 2007 como dirigenta del magisterio rural, inmediatamente se dio cuenta que le faltaban conocimientos sindicales y tropezó con el estereotipo de que en el mundo sindical “las mujeres sirven para unas cosas y para otras no”, por lo que decidió renunciar. “Me encuentro con otras compañeras dirigentas nacionales de otros sectores que me dicen que no me vaya porque estamos empezando un proceso diferente, en la que las mujeres sí podemos ocupar cargos de dirigencia nacional”, relata.

Nos han hecho creer que “la mujer solo sirve para la casa que no sirve para el sindicato” y nos han dicho que si una mujer quiere ser dirigente tiene que ser “viuda, divorciada o soltera” y es muy difícil romper con ese constructo mental, por lo que lo primero es iniciar un proceso de despatriarcalización, para llegar a ejercer la dirección tal como las bases lo piden, afirma.

Eneida Barrios Murillo, es secretaria ejecutiva de la Federación Nacional de Trabajadores de Seguros Universitarios de Bolivia y parte del Comité de Responsables de la Red, es la primera vez que eligen a una mujer como cabeza del sector, sin embargo, este cargo le ha costado mucho en su vida personal. “Es muy difícil abrir camino, las mujeres somos observadas y juzgadas más que los hombres”, afirma.

Trabajo digno

Desde la Red de Mujeres Trabajadoras y Sindicalistas exigen un trabajo digno, en el que respeten los derechos, haya salarios iguales a los de los hombres y en el que puedan hacer propuestas y sean escuchadas. Trabajo digno tiene que ver con el desarrollo social, si no se reducen las desigualdades y la brecha salarial, no se promueve el desarrollo social y, al contrario, si hay desarrollo social se fortalece el desarrollo económico y productivo, ha explicado Barrios.

Violencia laboral

El acoso y la violencia laboral sucede todos los días “porque eres joven, porque eres nueva, porque eres mayor de edad, porque tiene hijos, porque te puedes embarazar… quieren obligarte a renunciar a tu fuente laboral”, por eso la Red ha respaldado el Convenio 190 contra el acoso y la violencia política que se ha presentado en la Organización Internacional del Trabajo, este año en Ginebra, señala Flores.

Participación democrática dentro del movimiento sindical

“¿Quién va ir a defender mis derechos como mujer, como madre, como esposa, como trabajadora? Un hombre no va hablar de mis problemas de género, no va reclamar que haya guarderías o políticas públicas a favor de las mujeres, es por eso que tenemos que estar ahí”, ha afirmado Flores, quien además pertenece a uno de los sectores donde la mayoría son mujeres. “Somos más maestras que maestros y con necesidades diferentes entre unas y otros”, ese es el sentido que le da a su participación en el campo sindical”, ha añadido. Fortalecer a las mujeres dirigentas, es definitivamente fortalecer al movimiento sindical.


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