Testimonios desde una Gaza herida

La actual crisis humanitaria provocada por los ataques en Palestina, ha supuesto una nueva escalada de violencia en los territorios ocupados. Tras el alto el fuego, pedimos que se respete el Derecho Humanitario Internacional y los Derechos Humanos. Es necesario garantizar el cese de la violencia y que se permita la asistencia humanitaria a las víctimas.

Durante las últimas semanas las familias palestinas han sido sufrido los ataques de Israel. Las consecuencias humanas han sido devastadoras para la población palestina, más de 250 personas fallecidas, casas destruidas y el acceso a servicios básicos cortado.

Desde Palestina nos llegan en primera persona algunos testimonios.

Testimonios desde Gaza: la crisis narrada en primera persona

Mientras Israel continúa con sus implacables ataques en Palestina contra las comunidades palestinas, la oficial superior del programa humanitario de ActionAid Palestina, Samah Kassab, comparte un mensaje poderoso y desgarrador desde Gaza.

«Saludos desde una Gaza sangrante. Agradecemos la solidaridad de las personas de todo el mundo y sus mensajes para detener la agresión y la injusticia que Israel está cometiendo contra las comunidades palestinas. Una violencia que viola las leyes internacionales humanitarias y de derechos humanos. Pero a pesar de la solidaridad de personas de todo el mundo, los gobiernos aún no han conseguido influir lo suficiente al gobierno de Israel para conseguir la detención de los ataques aéreos en Gaza.

Nuestras mujeres y niños están siendo atacados, simplemente porque queremos quedarnos en nuestra tierra ¿Cómo pueden los niños y mujeres inocentes amenazar la seguridad de Israel?

El número de muertos por los ataques está aumentando. Pero no solo somos números, y cada persona que fue asesinada tiene una historia que compartir, cada uno de estos mártires tuvo un sueño que esperaba que se hiciera realidad.

Toda madre que ha perdido a un hijo deseaba poder haberlo mantenido en su útero y no haberlo traído a este mundo para ser blanco de misiles. Cada niño que perdió a su madre en esta agresión, ya no recibirá el abrazo que los hace sentir seguros. Todos los días y todas las noches me siento impotente frente a mis hijos. No puedo evitar que sus cuerpos tiemblen debido al terror causado por los continuos bombardeos.

Pienso todo el tiempo, ¿Cómo viviría si perdiera a mis hijos y cómo vivirían ellos si yo muriera? Pero a pesar de todo esto y porque tenemos derecho, tenemos la esperanza de ser libres, volveremos a levantarnos».

Hogares destruidos por los ataques

Un cohete Israelí cayó en la casa de una familia en Khan Yunis – Gaza. Se sorprendieron y se levantaron al sonido de las ventanas, vidrios y a los gritos de los pequeños. Treinta personas son las que estaban acogidas en ese apartamento, todos son familiares. Dos días atrás los dueños del apartamento habían recibido a familiares cuya casa había sido destruida y vinieron a coger abrigo con la familia.

«El cohete no explotó, nos hubiéramos convertido en una noticia ligera, si el cohete hubiera explotado» le dice uno de los supervivientes a su amigo.

Tres personas fueron heridas. La familia no fue alertada. Los que dormían en el cuarto donde cayó el cohete ya se habían levantado, estaban en otros lugares de la casa, si no fuera así, seguramente estarían muertos.

Una generación que no ha podido salir de Gaza

Yo tengo 21 años, y he vivido tres guerras y esta es la cuarta. Tenía 8 años, en 2008 y me acuerdo bien lo que vivimos. Después cuando tenía 12 años nos atacaron otra vez, y tenía 14 años el 2014 cuando fue la tercera vez que vivo otra vez un ataque militar. He vivido en los colegios del UNRWA, el mismo colegio que atendía. He vivido en casas ajenas, casas de familiares también, y de gente que nos ofrecieron compartir su espacio cuando nuestra casa fue derrumbada el 2014.

Muchos de mi edad, seguimos con esperanzas de poder tener un mejor futuro, aunque también muchos de mi edad ya no están.  A veces siento que la vida es muy larga, y al mismo tiempo quiero vivir.  A veces siento que la guerra verdadera es no perder esperanza, y aquí estoy, luchando para no perder esperanza.

La franja de Gaza lleva bloqueada 14 años. Naciones Unidas calcula que el 64% de los hogares son pobres y el 80% recibe algún tipo de ayuda. Con el bloqueo hay una generación entera de niñas y niños que nunca han salido de Gaza y que han sufrido ya 4 guerras desde 2008. 

En 2008 la operación “Plomo fundido” dejó aproximadamente 1.400 palestinos muertos, de los que al menos 774 serían civiles, 320 de ellos por debajo de los dieciocho años. En 2012 se desarrolló la operación “Pilar defensivo”. Según el propio gobierno israelí se atacaron más de 1.500 puntos en Gaza, que supusieron pérdidas de unos 300 millones de dólares. En 2014, la operación “Margen Protector” se saldó con  2310 palestinos y unos 11 500 heridos del mismo bando, según datos del Ministerio de Salud de Gaza. 

La última, que empezó el pasado 10 de mayo esperemos que acabe pronto.  

Pero, siempre hay esperanza

En la vida hay muchas sorpresas, y una de las sorpresas mas lindas es cuando una vida nueva viene a compartir con las otras los dolores, la felicidad, el miedo, la fuerza y también el desplazamiento forzado, así como acaba de pasar en uno de los colegios que abrigan a una de las miles de familias Palestinas que han buscado refugio.

Estas son las palabras de una de las voluntarias encargadas de asistir a las familias que acudieron a los colegios para refugiarse de los ataques militares en Gaza.  Hasta hoy, no se sabe el número exacto de cuantos bebes han nacido en Gaza bajo las bombas. Pero lo que, si se sabe, es que estos son momentos excepcionales para las familias que reciben a sus nuevos miembros y para los trabajadores que les asisten. Al mismo tiempo que trae esperanzas y felicidad, también le llena el corazón de miedo y preocupación por la situación.

Nuestra respuesta ante la crisis humanitaria

Según cifras de la ONU, la crisis de Palestina ha desplazado a más de 75.000 palestinos, alrededor del 40 por ciento de ellos son niños. Los ataques han destruido miles de hogares, oficinas gubernamentales, escuelas y el único centro de salud que proporcionaba pruebas y vacunas de Covid-19 en Gaza.

La respuesta humanitaria en Gaza se centrará en los grupos más vulnerables, incluidas las familias cuyas casas han sido total o parcialmente destruidas por los ataques aéreos israelíes.

En colaboración con organizaciones asociadas locales, desde Alianza por la Solidaridad-ActionAid buscamos llegar aproximadamente a 2.000 familias que necesitan apoyo urgente. La ayuda se destinará a alimentos, equipo de protección personal (EPP), artículos esenciales, como kits de higiene, ropa, mantas, colchones y pañales. Además, apoyo psicosocial para niños traumatizados y sus familias, y servicios de protección de la mujer. Las consecuencias humanitarias de los ataques en Palestina no cesan de aumentar. Por eso, trabajamos para ayudar a las familias que sufren las consecuencias de esta violencia. Estos testimonios desde Gaza no hacen más de poner voz a la grave crisis humanitaria.

 

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