¿Mejoran nuestros proyectos la vida de las personas?

Llegué a Haití hace poco más de un mes por lo que adelanto que mi visión, mis reflexiones sobre la situación de este país, son muy parciales, tanto en tiempo como en espacio. Pero aquí me aventuro a exponerlas centrándome en el proyecto en el que se centra mi trabajo en el marco del proyecto piloto «EU Aid Volunteers» que Alianza por la Solidaridad lleva a cabo con otras organizaciones europeas y que está cofinanciado por ECHO.

La superficie de Haití es de 27.750Km2 (para hacernos una idea, algo menor que Galicia) y su población ronda los 10 millones de habitantes. La distribución de la población entre rural y urbana es, grosso modo, 50-50, y es sobre una parte de esos casi cinco millones de personas que viven en el medio rural sobre la que se centran nuestras actuaciones.

Uno de los proyectos se inició en 2010, con el objetivo de “Contribuir a la mejora de las condiciones de vida de la población del Departamento del Sureste de Haití a través de la promoción de la seguridad alimentaria y el fortalecimiento de la sociedad civil”. En efecto, Haití se enfrenta, ya desde antes del terremoto, pero agravado por éste, a un problema de inseguridad alimentaria, ya que gran parte de la población no puede acceder a los alimentos y además hay una escasez de los mismos. Éste es uno de los ejes de trabajo que desarrollamos junto a CROSE y ATEPASE en los distritos de Belle Anse y Bainet.

Yo llegué a Jacmel, ciudad cabecera del distrito homónimo que junto con los dos anteriores conforman el departamento del Sudeste, con la tarea de mejorar el seguimiento y la medición del impacto de nuestras actuaciones. Dado que estas poblaciones dependen de la agricultura, y que las tierras de cultivo están muy afectadas por la deforestación y la fuerza del agua, se decidió trabajar en 3 frentes: medio ambiente, producción agrícola y sociedad civil.

Desde 2010 se han hecho multitud de actividades: hemos realizado formaciones sobre seguridad alimentaria y medioambiente; hemos construido unos 25km de muros y reforestado más de 100 hectáreas como medidas de protección de suelos; hemos distribuido semillas y hemos acompañado a las personas en el trabajo de siembra y reforestación; hemos contribuido a la mejora de la ganadería gracias a la compra y entrega de animales, el apoyo a la plantación de pastos, a la construcción de establos y a la transformación de productos agrícolas. Sin olvidarnos que una parte importante del trabajo es el apoyo para el fortalecimiento de organizaciones de la sociedad civil a través de talleres y de la realización de actividades incidencia política y de sensibilización en los tres ámbitos en los que se trabaja.

En mi opinión, los fondos recibidos, el trabajo realizado por organizaciones -nacionales e internacionales- y el esfuerzo de las personas haitianas, logran conseguir muchos de los resultados que se persiguen con los proyectos. Se trata ahora de medir el impacto real de esos resultados, de conocer y evaluar si con las actuaciones realizadas se logra verdaderamente reducir la vulnerabilidad de las personas y mejorar su vida.

Me explico: puede que hayamos previsto reforestar X hectáreas, pero ¿verdaderamente esa reforestación es duradera y contribuye mejorar la situación de seguridad de las viviendas de la zona? Y además ¿contribuye a aumentar la superficie cultivable de manera que se aumenta la cantidad de alimentos disponibles, mejorando la situación de seguridad alimentaria de las personas que viven en ese área? Puede que hayamos previsto ayudar en la cría de ganado, pero ¿quieren las personas dedicarse a esta actividad con esos animales? ¿Han visto mejorados, gracias a ello, su alimentación y/o sus ingresos?

Para poder responder a estas cuestiones es necesario, no sólo medir a través de indicadores el logro de los resultados de un proyecto, sino ver si los cambios han mejorado la vida de las personas. Sólo si somos capaces de medir el verdadero impacto y de mejorar el seguimiento que hacemos de los proyectos podremos decir que realmente estamos contribuyendo a mejorar la situación de uno de los países más vulnerables del hemisferio occidental.

3 comentarios
  1. Antonio Urda Peña
    Antonio Urda Peña Dice:

    Pasarán muchos años hasta que el equilibrio de riqueza, renta y reparto no se dé en Haití y en otros países con características similares. La labor de Alianza es encomiable y complementa la que hacen otras entidades sin ánimo de lucro, así como el esfuerzo de ciudadanos españoles que se entregan desinteresadamente.

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