Los abortos inseguros causan un tercio de la mortalidad materna en Bolivia

Los abortos inseguros son la tercera causa de mortalidad materna en Bolivia, un país en el que el Código Penal sólo permite interrumpir el embarazo en tres supuestos: violación, incesto o estupro y riesgo para salud o la vida madre. A pocos días de la visita del Papa Francisco al país, las declaraciones de los representantes de la Iglesia Católica sobre una niña violada y embarazada de 11 años, han abierto un debate que pone de manifiesto que el derecho a decidir de las bolivianas, aun cuando su vida corre peligro, está lejos de ser realidad.

Se trata de una niña de 11 años que quedó embarazada tras ser violada hace dos meses en esa ciudad del este de Bolivia por un mototaxista; su familia ha iniciado ya los trámites para la interrupción del embarazo, una decisión apoyada desde las instituciones gubernamentales. Sin embargo, el arzobispo de la diócesis boliviana de Santa Cruz de la Sierra, Sergio Gualberti, ha realizado unas declaraciones en contra, pese a que los médicos han señalado que de seguir adelante con este embarazo, la niña puede poner en riesgo su vida y sufrir graves problemas psicológicos.

Estas declaraciones han tenido lugar días antes de la visita del Papa Francisco a Bolivia, el 9 y 10 de julio, por lo que Alianza por la Solidaridad reclama la Iglesia que se mantenga al margen de unos derechos que deben recogerse en leyes elaboradas por los Estados para la ciudadanía, al margen de la religión.

Antes de este caso, el primer aborto de un embarazo producto de una violación fue practicado hace apenas un mes en la ciudad boliviana de Sucre, donde otra niña resultó embarazada tras ser abusada por su padrastro.

En 2014, según la Defensoría del Pueblo, hubo en el país 326 denuncias de abuso sexual contra menores, en un país que es el que registra los mayores niveles de violencia física contra las mujeres y el segundo en violencia sexual, después de Haití, según datos de la ONU.

Respecto a la normativa vigente en el país andino, la Constitución reconoce los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, si bien el Código Penal limita el derecho al aborto a los tres casos mencionados. En caso de violación, como es éste, las víctimas deben presentar una denuncia y demostrar su honorabilidad en un interrogatorio, por lo que muchas no denuncian.

En febrero del año pasado, el Tribunal Constitucional boliviano dictó una sentencia por la que eliminó la obligatoriedad de contar con una resolución judicial para poder interrumpir un embarazo bajo los tres supuestos admitidos, pero ello no significa que exista ese derecho a decidir que deben ejercer las mujeres. De hecho, según una encuesta realizada en 2010-2011, sólo el 9% de la población urbana del país se opone a la despenalización del aborto y un 68% está a favor.

Alianza por la Solidaridad, en colaboración con organizaciones de la sociedad civil, entidades públicas y personas destinatarias, trabaja desde hace 20 años en Bolivia apoyando actividades y encuentros para formar e informar a las mujeres sobre sus derechos sexuales y reproductivos, como la iniciativa llevada a cabo el pasado 28 de mayo, Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer, en la que se exigió la despenalización del aborto en el país andino.

 

Cuestión de Derechos – Boletín Informativo Junio 2015

Mediante la revisión del caso de María, Alianza por la Solidaridad elaboró un boletín informativo que contiene varios datos que buscan aportar al debate existente en el país sobre el aborto legal y seguro, acercándonos a las situaciones que viven muchas niñas, adolescentes y mujeres en Bolivia y en el mundo siendo víctimas de violencia sexual.

Puede descargar el Boletín Informativo en:

Cuestión de Derechos, Boletín Informativo Junio 2015

 

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